¡Nepal, temporada de trekking a la vista!

agosto 26, 2010

Cuando el monzón cese en su actividad de aportar lluvia a las resecas tierras asiáticas, esto sucederá sobre el quince de septiembre (si el cambio climático lo permite), comenzará la temporada de trekking en Nepal. Las gruesas nubes que hasta entonces han cubierto sus cielos se irán disipando y la humedad y el calor dejaran lugar a un clima fresco y saludable. Será hora de hacer recuento de los daños que, sin duda, habrá provocado este fenómeno climático, que año tras año trae la ansiada agua necesaria para las cosechas  y la vida,  pero que también arrasa campos y propiedades, el caso de Pakistán es bien palpable en estos días.

Poco a poco la normalidad se impondrá, se reparan los caminos y las infraestructuras y los extranjeros con mochilas y extravagantes  vestimentas empezaremos a llenar las calles de Kathmandú y en concreto del barrio de Thamel, centro comercial de la ciudad.

En esas fechas las grandes expediciones que acometerán la tarea de subir a los picos de ocho mil metros, comienzan a trasladar sus enormes equipajes hacia los campos bases de las montañas y los trekkers, ya en los primeros días de octubre, ultimarán detalles antes de  comenzar sus rutas.

Nadie mejor que los nepalíes saben atender un trekking. Su experiencia es única y va unida al comienzo de la historia de las expediciones de montaña sobre mediados del pasado siglo. La raza sherpa ha unido su historia milenaria a la de las montañas que les sirven de hábitat, sus condiciones físicas son inigualables, pero su carácter amable y honesto les ha forjado una justa fama en las grandes gestas alpinas, pero también en el día a día de la multitud de trekking que recorren el Himalaya cada temporada.

Si queremos disfrutar de la montaña, cada uno a su nivel y en Nepal es fácil encontrarlo, este país es imprescindible. Es posible que nunca disfrutemos más  que recorriendo esos caminos  que atraviesan valles y collados, que unen aldeas, que conducen a monasterios y que siempre están a la sombra de majestuosas montañas. Montañas que han incendiado nuestros sueños, al menos los míos, cuando éramos niños y leíamos las narraciones de Maurice Herzog o de John Hunt.

Lo dicho, la temporada se acerca y si Nepal es tu opción para este año es hora de “moverse”.

JAM

Viaje al pequeño Tíbet . Valle de Zanskar (India).

junio 10, 2010

En agosto de 1987, contemplaba el paisaje desde la cima del Nun, la montaña que con 7.127 mts. es la más alta de aquella región del Himalaya. Hacia el sur se extendían unos profundos valles ocres salpicados de pequeños oasis y campos de cultivos, uno de ellos era el valle de Zanskar.

En los años ochenta el trekking a esta región fue uno de los más solicitados en nuestra agencia. Entrábamos a la zona por Cachemira, una de las más bellas regiones de la India y tras pasar unos días idílicos en el lago Dal, remontábamos la carretera que subiendo a los cuatro mil metros de altura, dejando atrás el mundo musulmán,  nos introducía en el budista, en el valle de Zanskar. Desde hace casi veinte años esta ruta de acceso se ha abandonado, debido a los conflictos religiosos que asolan la región de Cachemira.  Hoy en día la entrada la realizamos desde el sur, desde la región de Manali.

La nieve solo permite el acceso al valle durante unos pocos meses, lo cual ha permitido junto al hecho de formar parte de India, que Ladakh y Zanskar no sufrieron la invasión china, y hoy sea uno de los pocos  rincones del Himalaya donde sobrevive la cultura y religión tibetanas. Aún hoy en día, en estas tierras se practica la poliandria y es fácil encontrar familias donde una mujer comparte su vida con dos hermanos.

Sus apenas quince mil habitantes, se extienden sobre aproximadamente siete mil kilómetros cuadrados. En los poblados se agrupan humildes casas, hechas de ladrillo de tierra gris sin encalar. Estamos sobre los cuatro mil metros de altura y no crecen árboles ni arbustos, solo campos de cebada y flores silvestres como la amapola azul y el edelweiss. Estamos ante el valle habitado más alto del planeta. Su paisaje es duro, agreste y montañoso con vertiginosas laderas surcadas por caminos bien trazados que se alejan del cauce del río, los cielos son de un azul rabioso apenas salpicado de nubes; el monzón, que en verano cubre la India de lluvias, ha quedado bloqueado por la cadena montañosa más alta del planeta, permitiéndonos gozar del fresco aire de altura y de paisajes sin límites.

Después de realizar un trekking por el valle de sur a norte, la mejor posibilidad es acabar visitando el valle de Ladakh y sus monasterios  (Lamayuru, Alchi, Hemis, Tsikey…), esto nos servirá para completar nuestro periplo por uno de los enclaves budistas lamaístas menos transformados del mundo. Para los que gusten de caminar por lugares pocos transitados, conocer reductos culturales, y disfrutar de paisajes únicos, el trekking del valle de Zanskar y la visita al valle de Ladakh es uno de mis trekking favoritos que os recomiendo a todos. Se me olvidaba… el mes de agosto es formidable, sobre todo para los que quieran conocer el Himalaya y sólo dispongan de agosto como periodo vacacional.

JAM

En memoria de Iñaki Ochoa de Olza.

junio 7, 2010

El mismo día que murió Iñaki Ochoa de Olza, escribía unas notas en el blog basado en el recuerdo de una persona que puntualmente trabajó guiando uno de nuestros grupos, pero al que tenía gran respeto como alpinista y persona. Su familia y amigos han creado una fundación con objeto de promover distintos proyectos de cooperación en Nepal, Dharamsala y Pakistán.   A continuación os dejo alguna información sobre SOS HIMALAYA.

JAM

“Este es el proyecto de Iñaki Ochoa de Olza que murió en el intento de ascensión al ANNAPURNA, el 23 de mayo de 2008. Iñaki quería devolver a los niños más pobres, huérfanos y necesitados de los países con montes de más de 8000 mts, parte de lo que él había recibido. Un orfanato en Katmandú, un Hospital infantil en Pakistán y una escuela en Dharamsala (sede del exilio Tibetano).

Si quieres recibir más información envíanos un email a: fundacion@ soshimalaya.org
http://www.soshimalaya.org/

SOS Himalaya es el legado de Iñaki Ochoa de Olza.”

Compromiso con África.

junio 1, 2010

Hace nueve años tuve la oportunidad de hacer algo que no habia podido hacer de más joven pero que siempre me había apetecido, bajar conduciendo mi propio coche a África. Lo clásico, un Peugeot de segunda mano con miles y miles de kilómetros, unas cuantas piezas de repuesto y a la carretera. Para ilustrar este viaje fantástico, comentar que la primera avería la tuvimos en Ceuta… Pero de este viaje hablaré otro día. Hoy quería escribir de otro aspecto del viaje, en el transcurso del cual hubo una cosa que me impresionó especialmente y fue conocer a una pareja de europeos, no consigo recordar su nacionalidad, muy especial. En esos días de noviembre y mientras intentábamos vender nuestro viejo coche en la ciudad senegalesa de Ziguinchor, vivíamos en casa de una amiga que trabajaba en UNICEF. Era un gran casa en la que estábamos solos, aquellos días nuestra amiga estaba trabajando para lograr un acuerdo tribal en contra de las mutilaciones genitales femeninas, y según sabíamos, en la casa, vivía esporádicamente  una pareja de europeos. Estos chicos, conducían una furgoneta e iban de pueblo en pueblo proyectando un cortometraje sobre los peligros de las minas antipersonas, en aquella época la región de la Casamance estaba en conflicto con los Diola y los campos de minas tendidos por el ejército y la guerrilla ocupaban grandes zonas. La labor me pareció digna de elogio por su grado de compromiso.

Uno de aquellos días, estaba asomado en la terraza viendo el discurrir del río Casamance, cuando vi  llegar la furgoneta de estos chicos, se paró, destartalada como todos los vehículos que circulan por África, y de ella bajó en primer lugar una silla de ruedas… Vivir en África siempre es duro, hacer labores humanitarias y de concienciación es arriesgado ya que siempre molestas a alguien, pero además el chico era parapléjico. Tuve oportunidad de charlar con ellos, no todo el tiempo que hubiera querido, ellos continuaban su periplo de pueblo en pueblo, pero sí el suficiente para poder comprender la ilusión, el empeño y las ganas de vivir que él y su pareja habían puesto en ese proyecto. No recuerdo su nombre ni su nacionalidad pero me dejaron un recuerdo imborrable y desde aquí quiero hacer un humilde homenaje a todas las personas, que como ellos, realmente se dejan la piel por los demás, lejos de publicidad, donativos  y grandes presupuestos, aportando su granito de arena sobre el terreno.

JAM

De la Antártida al Ártico.

mayo 26, 2010

Los que sigáis este blog, ya sabréis por anteriores post de mis andanzas por la Antártida y tierras limítrofes ( islas Malvinas, Georgia del Sur y Shetland del Sur), del pasado mes de noviembre. Como ya comenté, ha sido una de las mejores experiencias que he tenido la oportunidad de vivir. Estaba aún montando videos y ordenando imágenes, cuando recibí hace unos días, una invitación para embarcarme de nuevo, esta vez en el Ártico, concretamente para circunvalar las islas Spitsbergen el próximo mes de junio. No será  mi primer viaje a esa región, ya estuve en el año 98, embarcado en el Polar Star. Era mi primera experiencia en tierras polares y coincidía con el sol de media noche, siempre recuerdo la impresión de asomarte por la ventana a las cuatro de la madrugada y ver las calles desiertas de la ciudad de Tromso, a pleno sol, igual que si una bomba de neutrones hubiera hecho desaparecer la vida sin dañar edificios o coches.

Desde Longyearbyen, extraña ciudad y capital del archipiélago de Spitsbergen, navegamos siguiendo la costa oeste, con la intención de alcanzar el  extremo norte de la isla oeste. El hielo nos lo impidió, la banquisa nos cortó el paso un poco más al norte de Ny Ålesund un asentamiento científico en la isla oeste y que tiene la particularidad de ser una de las localidades más septentrionales del mundo. Estábamos lejos aún del paralelo 80 y lamentamos tener que abortar la posibilidad de llegar a los territorios donde habita el oso polar. En cualquier caso, el tiempo fue magnífico, recuerdo el placer de tomar el sol en cubierta a las dos de la madrugada, y el paisaje de glaciares y montañas digno de ser grabado en la memoria. A diferencia de la Antártida aquí la fauna es esquiva, los cazadores han machacado sistemáticamente a ballenas, morsas, osos polares y a cualquier otro animal que haya habitado estas regiones. Aunque el archipiélago está hoy protegido, la fauna se ha recuperado poco y es más difícil de ver de lo que nos gustaría.

Pero esta vez espero sacarme la espina y dado, que lamentablemente, el hielo polar ha retrocedido notablemente, conseguir circunvalar las islas y poder ver los tan deseados osos polares.

Como en otras ocasiones el programa de TVE 1, Españoles por el Mundo que han puesto este martes, me ha traído buenos recuerdos de aquel viaje al Ártico y del tiempo pasado en la ciudad noruega de Tromso.

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Me hace ilusión volver y completar mi experiencia cerca de los dos polos, que espero vivir en un plazo breve de tiempo. Os lo iré contando.

JAM

Mi primer trekking fué al Everest.

mayo 20, 2010

Hace unos días, concretamente el pasado 14 de mayo, leía en un periódico vasco, que se cumplía el trigésimo aniversario de la primera expedición vasca al Everest que llevó a la cima a Martín Zabaleta. Era 1980…., a mediados de enero de aquel año, yo realizaba mi segundo viaje a Nepal y mi intención era, en esta ocasión, realizar el trekking hasta el campo base del Everest. En los días que pasé en Kathmandú, tuve la ocasión de encontrarme en la agencia nepalí con la que trabajábamos con el citado Martín Zabaleta y con Xabier Erro, miembros destacados de la expedición vasca que se encontraban recibiendo los miles de kilos de carga provenientes de España, que serian necesarios para el desarrollo de la expedición. Era la primera vez que hablaba con alpinistas dispuestos a enfrentarse, en este caso, por segunda vez con la montaña más alta del planeta.

Era enero, hacia frío y sabia que el trekking en esa época iba a ser duro, éramos solo dos personas y dormiríamos en los escasos lodges o casas de té que en aquellos años existían. Tras algún que otro intento infructuoso de volar a Lukla, por fin lo conseguimos y empezamos el trekking, el sueño se hacía realidad, iba rumbo al Everest.

Para los que hemos dedicado horas a leer los libros de Sir Jon Hunt o Morize Herzog sobre la grandes epopeyas de la historia del alpinismo, el recorrer aquellos caminos rumbo al Chomolugma era un sueño, conocer a los míticos sherpas y compartir camino con ellos, ver el monasterio de Tengboche y conocer a su lama principal, caminar bajo la sombra del Ama Dabla, ver “ochomiles”… La excitación era extrema…

Las jornadas discurrieron sin problemas, bellos caminos, excelentes vistas sobre las montañas soñadas, y finalmente Kala Patar, nuestro objetivo. Esta loma, situada a 5.300 m. aproximadamente, es un privilegiado mirador sobre la cara sur del Everest. La satisfacción era tan grande como la que meses más tarde supongo que sentiría Martín Zabaleta desde la cima de la montaña, que en ese momento tenía enfrente de mí.

El regreso a Kathmandú fue rápido, tan rápido que me encontré metido en un jumbo de Air France volando desde Delhi a París con la misma ropa (bavaros de paño), medias y botas con las que había pasado los anteriores quince días en la montaña….. a la desesperada y ante el riesgo de que me expulsaran del avión por atentar contra la salud de los otros pasajeros, me las apañé para asearme …lo peor fue lavarme los pies en el lavabo….

Ese fue mi primer trekking en Nepal y me reafirmó en la idea de seguir adelante con  el proyecto de Trekking y Aventura.

El Everest desde Kala Pattar 1980

JAM

al de Cine Africano en Tarifa

mayo 9, 2010

El ser humano por naturaleza tiende a rechazar lo que no conoce, tiene miedo de lo que no entiende y rechaza al diferente. Esto nos lleva a escenarios donde triunfa la xenofobia y el racismo. Los que hemos tenido la gran suerte de poder recorrer algo de mundo, de tener amigos de colores y lenguas distintas y de haber sido recibidos con amistad y respeto en muchos lugares diferentes, entendemos el mundo como un puzzle, complejo por supuesto, donde todas las piezas deben encajar para que resulte bonito y completo. Para que todas esas pequeñas piezas ocupen su lugar, sin estridencias ni tensiones, la cultura es el pegamento invisible que ayuda a llevarlo a cabo.

Nuestro trabajo nos da la satisfacción de poder contribuir a esta tarea, no solo intentaos enseñar el mundo que a nosotros nos gusta, también intentamos fomentar las relaciones humanas y que a través de la inmersión, en la medida de lo posible, en otras culturas nos afirmemos en los valores de tolerancia y solidaridad. A nosotros nos merece la pena.

En el diario de Sevilla he encontrado información sobre la celebración de la séptima edición del Festival de Cine Africano de Tarifa, del 21 al 29 de mayo, donde se mostrarán en la ciudad gaditana 113 películas africanas y sobre África  (http://www.diariodesevilla.es/ocio/detail.php?id=696236#opi) .

Una buena oportunidad para conocer algo más de ese continente.

JAM

El Kilimanjaro, más que una montaña.

mayo 6, 2010

Quizá no sea un gran objetivo alpinístico, no es difícil, no esta rodeada de otras grandes montañas. Pero por eso es atractiva, por eso atrae, por eso cuando alcanzas su cima te sientes contento y satisfecho.

El Kilimanjaro, este volcán de casi seis mil metros (5896 m.), se levanta imponente en medio de la sabana africana, próximo al Ecuador y cercano al más modesto monte Meru ( 4.566 m). Si viajamos por tierras kenianas podremos verle, con mucha suerte, levantarse en el horizonte del P.N. de Amboseli, si llegamos en avión al aeropuerto de Arusha, aplastaremos la nariz sobre el cristal de la ventanilla, para verlo emerger de entre las nubes. Su cima nevada, es como una tarta de la que chorree la nata, sus laderas se cubren de bosque en la base. No hacen falta muchos días para ascender, según la ruta que elijamos serán de 5 ó 8 días. Moshi, es la ciudad base, donde encontraremos al equipo que nos acompañará a la cima, guías, porteadores, cocinero, gente profesional,  entrenada y  generosa en el esfuerzo, que nos convertirán la ascensión en algo inolvidable.

Como decía al principio, ninguna de las cinco rutas principales al Uhuru peak: Marangu, Machame, Umbwe, Lemosho/Shira y Rongai, necesita de conocimientos técnicos, solo caminar y tener un buen fondo físico. El principal problema con el que nos encontraremos, será el de aclimatarnos correctamente, o sea, nuestro cuerpo tiene que crear muchos glóbulos rojos en poco tiempo. En cualquier caso, ninguna ruta es de “regalo” por mucho que se den nombres chistosos a las más transitadas como la Marangu, hay que subir y mucho, casi cuatro mil metros desde el inicio y eso no es gratis. Los caminos más recorridos son los de Marangu y Machame y los menos los de Rongai. En Enero es de esperar algunas nevadas, marzo/abril, época de lluvias en Tanzania, quizá sea la peor temporada para la ascensión, en el resto del año la climatología será similar y en la cumbre encontraremos nieve esporádicamente. En nuestro camino a la cima, las primeras dos jornadas transcurren en mayor o menor medida por bosque tropical, las siguientes dos a atravesar las “moorland”, las zonas de paramos de montaña, donde aparecen los senecios. De aquí se accede a las zonas de desierto de altura propio de las últimas jornadas. Finalmente la cima, que se encuentra en la parte más elevada del borde del cono del volcán. La llegada a la a la misma suele coincidir con la amanecida, el frío es riguroso, cuesta respirar, el estomago intentar echar lo que tenga en su interior y las 5 o 6 horas que llevamos caminando en la noche (empezó la ascensión a las 12h30) nos pasan factura. Pero el paisaje es majestuoso, los glaciares nos enseñan sus serac, de entre las nubes surge el mt. Meru y a nuestro pies todo un continente, la sabana se extiende hasta el infinito. Ese momento ha compensado los esfuerzos anteriores y añade el valor definitivo a una bonita experiencia en la naturaleza con final feliz.

JAM

Viaje mágico a África, la primera aventura española en 3D.

mayo 4, 2010

Jordi Llompart su director reivindica la ingenuidad y los sueños en  “Viaje mágico a África”, “una película de niños para niños”, que se estrena en cines el próximo viernes 7 de mayo. El director invita al espectador a viajar por África a través de este “cuento mágico”.

Buena idea para pasar un rato, pero…. también nosotros ofrecemos esa posibilidad. África no solo ofrece un viaje, ofrece cientos o miles, duros o sencillos, cómodos o exigentes, por desierto o por selvas, visitando tribus, conociendo gente, a veces,  viviendo cuentos mágicos y otras viendo la cruda realidad. Pero siempre engancha, no sacia, repites.

Dentro de nuestra oferta, si lo que os gusta es la naturaleza con mayúscula, permitirme recomendaros Tanzania, ese país de inmensas sabanas, repleto de vida salvaje. Hay dos imágenes que un viajero no puede dejar de grabar en sus retinas la primera es la que percibes cuando te acercas al borde del cráter de Ngorongoro y encuentras a tus pies un ecosistema único y variado de una belleza inenarrable y la segunda cuando desde las rocas de Seronera divisas esa planicie infinita que es el Serengueti.

Es difícil imaginar la cantidad de fauna que puedes avistar en cualquier recorrido por los parques nacionales, ecosistemas cambiantes  y que dan albergue a un número increíble de especies distintas y en gran número. Lago Manyara, Tarangire, Serengueti, Ngorongoro, Selous, Mikumi, Gombe, Ruaha…. son algunos de los nombres de estos habitat, ya míticos en África. Dos o tres semanas será conveniente emplear para realizar un buen itinerario. Finalmente dos complementos bien distintos, uno de ellos puede ser la isla de Zanzibar para disfrutar de su sabor árabe y comprender algo más de la historia del continente y la otra, dedicada a los más activos, es la ascensión al pico más alto de África: el Kilimanjaro.

¡Os lo recomiendo!  

JAM

Annapurna, Calafat, Oiarzabal y los sherpas.

abril 30, 2010

Llevo tiempo pensando que en nuestra sociedad, la capacidad de valorar el riego se ha perdido, cada día vemos que cualquier senderista despistado en el monte, genera una operación de rescate de decenas de miles de euros y pone en juego la vida de numerosas personas ante una situación que se hubiera resuelto, generalmente, con una cierta preparación y una acertada elección del objetivo. Traslademos esta reflexión a otro campo de juego: el Himalaya. Hace cincuenta años el conseguir ascender a un “ochomil” era una gesta, solo reservada a expedicionarios curtidos que debían valorar y arriesgarse en base a su experiencia y su conocimiento, nadie era capaz de predecir climatologías o esperar ayudas que vinieran del cielo en forma de helicópteros o esperar que tus amigos, situados a decenas de miles de kilómetros, consiguieran alcanzar el pie de una montaña en 36 horas, para intentar rescatarte.  Y este es el panorama que nos encontramos hoy en día, con dinero suficiente podemos contar con predicciones metereológicas precisas, teléfonos satélite, internet, gps, y además esperar rescates en helicóptero en tiempos record. Si además disponemos de esponsor, el dinero no es problema. Esas largas expediciones con marchas de aproximación de semanas, quedan reducidas a unos pocos minutos de vuelo que te depositan en el campo base, la aclimatación ya la hiciste en una cámara hiperbárica al lado de tu casa.

mi amigo Chowan Sherpa en el trekking de Dolpo

Pero los humanos, que nos creemos auténticos amos del mundo, no somos nada cuando algo nos despoja de nuestro oropel…., bien sea un volcán que echa cenizas y paraliza las comunicaciones aéreas del planeta o simplemente que se acaben unas pilas. No estamos preparados para prescindir de ello.

Si nos situamos en lo ocurrido en el Annapurna con las carreras por completar los catorce “ochomiles” y la trágica muerte de Tolo Calafat, podemos encontrar un fiel reflejo de lo anteriormente comentado.  Gente que compite pero que dice que no lo hace, presión mediática que conduce a carreras que implican un riego excesivo.  Ante la posibilidad de perder una cima por la llegada de mal tiempo se apura al máximo, sin tener en cuenta un eventual accidente o un simple agotamiento; y cuando surge el problema y no se puede resolver, se echa la culpa a los demás, se demandan solidaridades y se recurre al dinero si no se consiguen, sus euros quieren comprar el riego de los demás cuando ellos no pueden  o quieren asumirlo.

Un último comentario sobre los sherpas, esta gente trabajan como profesionales al servicio de las expediciones y de los trekking, los que hemos convivido con ellos sabemos, que en general, son una gente que prestan un servicio imprescindible que es el que permite que los simples mortales, no somos otra cosa, podamos subir a las grandes montañas. Pero siempre dan el valor añadido, por encima de lo que cobran, de un esfuerzo desinteresado y solidario. Por eso siento especialmente el comentario donde se dice que los sherpas de la expedición coreana rehusaron arriesgar su vida en subir a buscar a Calafat e incluso se negaron a aceptar una elevada cantidad de dinero…… recordemos que también son personas.

¡Que grandes eran los alpinistas de hace 50 años!

JAM


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